Vida sexualSuena tu teléfono, contestas y una voz sensual te dice: “Hola, ¿qué llevas puesto? Yo, nada…” ¿Colgarías? ¿Alguna vez has probado el sexo telefónico? Esta práctica despierta tus sentidos, tu imaginación e incluso puede evitar que contraigas alguna enfermedad.

Además, si tu pareja está lejos o quieres experimentar cosas nuevas en tu relación, ésta es sin duda una excelente opción. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Aquí te lo decimos.

El sexo telefónico es una práctica virtual que consiste en sostener conversaciones eróticas entre dos o más personas a través del teléfono. Los límites a esta práctica sólo los ponen quienes la realizan, pudiendo formar parte de la experiencia órdenes sexuales, narraciones eróticas, confesiones y anécdotas de índole sexual, discusión de temas sensuales o personales, o reduciéndose simplemente a jadeos, gemidos u otros ruidos sexuales mientras los participantes se masturban, indica el sitio educasexo.comVida sexual

Según sexovida.com se puede clasificar básicamente en dos ramas: como servicio de pago o como relación esporádica o de pareja. En el primer caso, uno de los participantes llama a un servicio de línea erótica como cliente, donde es atendido por uno o varios trabajadores.

En el segundo caso, las personas participantes aceptan voluntariamente la relación por teléfono. Esta relación puede ser mantenida por una pareja o bien por desconocidos que hayan intercambiado los números de teléfono a través de algún otro medio, como internet o mensajes SMS.

Pero, ¿qué es lo que hace al sexo telefónico tan especial? ¿Cuál es su verdadero atractivo? Según Luis Perelman, sexólogo miembro de la Asociación Mundial de Sexología, “lo que más llama la atención de esta práctica es que existen palabras que pueden ser muy sensuales y que te pueden prender fácilmente, cuando no tienen ese efecto en otro ámbito”.

El especialista asegura que “la mayoría de la gente recurre a este tipo de técnica sexual debido principalmente a dos factores:

– La emoción, la curiosidad, el anonimato o esa sensación de estar en una personalidad de alguna manera misteriosa

– La posibilidad de dejar volar nuestra imaginación sexual, la sensación de travesura y el poder cumplir con una fantasía sin mayor compromiso.

Expertos recomiendan que, para hacer más emocionante el momento, los primeros minutos eviten los temas sexuales. A través de frases románticas, poco a poco vayan calentando motores. Y, una vez enfrascados en la conversación, eleven el tono de la misma con oraciones como: “Se me antoja mucho hacer el amor contigo… ahora”, ¿Qué traes puesto debajo de tu ropa? “Tengo mi mano rozando mis senos”, entre otras.

Si aprenden a manejar este tipo de cortejo, la conversación podrá alargarse por horas, sin importar quién de los dos pagará la llamada. Las palabras bajarán de tono y subirán de color, dependiendo de su creatividad: “ya me tienes excitada” o “ya estoy lista”, son dos buenas opciones para mantener encendida la pasión, indica minutouno.com.ar

Sexualidad.es indica que lo que más se parece al sexo telefónico es la literatura erótica. Las palabras convocan nuestros más íntimos deseos. Por eso, quien se adentra en la lectura de algunos de los textos de este tipo de libros, aumenta los recursos para cautivar a su pareja.

Ahora, si desean ser atrevidos, la conversación puede estar acompañada por el uso de fotos o de un video elaborado en el momento con la cámara del celular.

Lo relevante es no dejar pasar la oportunidad y aprovechar al máximo los avances de la ciencia y la tecnología.

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