vALLENATOSTal y como lo hemos venido anunciando desde antes de comenzar el festival vallenato en su versión 43º, la irregularidad vista a ojos abiertos sobre el monopolio que se ha venido apoderando de este magnífico concurso, en cuanto a decisiones que toman sus organizadores a la hora de elegir a los reyes en las diferentes categorías, la Fundación de la Leyenda Vallenata, puso la estocada final a este circo que en nombre del folclor ha ido degenerando nuestro preciado tesoro musical.

Habíamos denunciado que Julián Mojica de Paz del Río Boyacá (No tenemos nada contra esa región), estaría disputando corona porque iba acompañado en la percusión del Ñeko Montenegro, uno de los que maneja los hilos de ese festival metiendo siempre a sus acompañados en la gran final, incluso eligiéndolos como reyes al final, como en ocasiones ha sucedido.

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Rey absoluto en todas las categorías del Festival de la Leyenda Vallenata

Hoy muchos elogian la gran actuación de Julián Mojica en la gran final, y hasta con sobradas razones defienden su puesto; pero esos mismos que casi siempre juzgan por los ojos y no por los oídos, no se han puesto a pensar cuantos acordeonistas mejores que los cinco finalistas, fueron privados del derecho a ser oídos para que al menos hoy se pudiera hacer un balance de si Mojica y los otros cuatro fueron los mejores.

Muchos hablan sobre lo que observaron por televisión entre los cinco que subieron a la tarima del parque de La Leyenda, y uno se pregunta, si al menos observaron y escucharon la interpretación de Omar Hernández, Samy Ariza, Francisco Arrieta, Ever Paternina, Guillermo Ortíz, Almes Granados, por nombrar solo a algunos.

Es muy cierto que Mojica tocó muy bien entre los cinco, es más, mereció ser Rey; pero la censura es que en la final estuvieron algunos que el mérito lo hicieron patrocinados por la foto del escritor vallecaucano Jorge Isaac.

Personas como Luis Mario Oñate tuvieron que retirar a sus hijos porque la feria del billete no brindaba garantías para sostener a unos muchachos disputando lo inalcanzable, no por falta de talento, sino por falta de dinero e influencias.

Estas prácticas sucias se han venido ejerciendo hace mucho rato con el silencio cómplice de algunos miembros de la Fundación y medios de comunicación locales.

Muchas veces los concursantes influyentes arreglan su paso a la siguiente ronda en las oficinas de la misma Fundación, o tocando una parranda gratis a un influyente vallenato; pero no en la tarima como debe ser.

Todavía recordamos cuando en el año 2.001 descabezaron a Samy Ariza y Harold Rivera, dejándolos en semifinal para quitarle peso en la final que ganaría Álvaro Meza Reales, y los que no vieron tocar a los dos descabezados, con justa razón defienden la corona de Álvaro Meza, pues desde luego fue el menos malo entre los cinco finalistas, de la misma manera que se pueda defender el triunfo obtenido por Luchito Daza a quien estimamos mucho, pero tampoco nos da el mérito de la parcialidad a su favor.

En el año 2.000 en plena Feria Ganadera el excelente verseador José Luis Bornacelly presentó una carta pidiendo que se le esperara hasta que llegara para poder concursar, y así sucedió. Eso jamás se había visto en un festival y menos en Valledupar.

Las normas de todo concurso como ese es bien clara y más en la piquería. Concursante que no esté queda eliminado; pero más irrisorio fue aún que con aplazamiento y todo, ese año Bornacelly fue coronado Rey de la Piqueria. Ya eso estaba arreglado desde las Directivas de la Fundación, de lo contrario no le aceptan la carta y quedaba eliminado en primera ronda como debió ser.

Para cerrar esta perla, la Fundación Festival Vallenato, después de que Colombia a través de los medios de comunicación recibe el fallo del concurso de la piquería, el invidente Alcides Manjarrés fue despojado del segundo lugar relegándolo al cuarto puesto; pero no en la tarima, sino en las oficinas de la Fundación varios días después de conocerse el fallo en la tarima.

La razón, dizque hubo un error en la suma del puntaje y por tanto el segundo puesto correspondía a Enrique Alfredo Ariza Celis.

Mal sumado el puntaje o mal contado el dinero a algún miembro del jurado calificador.

Por favor, hay que ser más serios en ese tipo de decisiones. Un festival tan reconocido no puede seguirse manejando tan suciamente como lo han venido haciendo, práctica que no solo afea la imagen de nuestro folclor y concurso, sino que fortalece aún más la mala fama que tenemos los costeños de chanchulleros, por culpa de una minoría que se encarga de dañar el buen nombre de una región llena de gente honesta y trabajadora.

ASI FUE EL FALLO EN LA FINAL EL 1º DE MAYO

1º – Rubén Darío Ariza Díaz:
2º – Alcides Antonio Manjarrés
3º – José Félix Ariza Vega

ASI SE ACOMODÓ EN LA FUNDACION DIAS DESPUES

1º – Rubén Darío Ariza Díaz:
2º – Enrique Alfredo Ariza Celis
3º – José Félix Ariza Vega

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