SalsaLa presencia de Marc Anthony en Valledupar, estuvo llena de una serie de exigencias que la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata debió cumplir para lograr que el artista cantara en el valle.

La primera se centró en el valor del concierto de hora y media. De manera extraoficial se conoció que la negociación inicial fue de mil 700 millones de pesos que lograron ser reducidos a mil 400 millones de pesos.Salsa

Superado el tema económico, vinieron las solicitudes de logística y un tanto extravagantes del artista internacional. Marc fue alojado en un hotel donde exigió un piso para él solo.

En el parque de la Leyenda no aceptó publicidad en los laterales de la tarima durante su presentación, por lo que tocó improvisar con unas banderas de Colombia y tapar a dos patrocinadores del Festival durante su concierto.

Se supo además que exigió oxigeno y un medico, tal vez por la larga jornada de baile, y que las luces de las oficinas de la parte administrativa del parque estuvieran siempre apagadas.

Durante la prueba de sonido, realizada el mismo sábado en las horas de la tarde, no se aceptó la presencia de nadie en la tarima, a pesar de que él no asistió.

El jefe de seguridad y su equipo coloraron unos stiquer en el pecho a los miembros del Staf de la Fundación para poder transitar por la tarima y el agua que bebió durante el concierto fue de una marca internacional.

El artista exigió además estar totalmente aislado del público y los medios de comunicación, por eso cubrieron con polisombra negra el pasillo del ingreso a los camerinos, los que utilizó cinco minutos antes del concierto y cinco minutos después.

Exagerados o no, lo cierto es que valió la pena que la Fundación cumpliera con las exigencias de este artista que le regaló una noche inolvidable a los fanáticos del vallenato.

El país vallenato