Miss Costa RicaDesenvuelta, sin miedo a las cámaras, simpática y orgullosa de sus raíces afrocaribeñas, Marva Wright se convirtió antenoche en la primera mulata en saborear la corona del Miss Costa Rica. Estudiante de Terapia Física, de 24 años, le contó a Al Día desde Hacienda Pinilla y con la playa Avellanas como testigo, cómo aseguró el boleto para representarnos en el Miss Universo 2010, cuya sede aún no se define.

¿Cómo percibe el resultado final?Miss Costa Rica

Era uno de mis propósitos, gracias a Dios tengo la oportunidad de estar acá hoy y me siento muy orgullosa. Di lo mejor de mí y creo que lo merezco.

¿Qué destacó en usted para inclinar la balanza a su favor?

Siento que evolucioné mucho por todo lo aprendido durante la competencia. Creo que el jurado notó eso.

¿En qué parte se la comieron los nervios?

Las preguntas me inquietaron un poco, y más con el empate. Sentí un poco de nervios, pero dije: “ya somos ganadoras. ¡Adelante, que sea lo que Dios quiera entonces!”.

¿Qué sacrificó?

Sinceramente no fue un sacrificio. Esto fue un reto, un sueño que yo tuve desde muy niña. Fueron momentos un poco difíciles porque dejamos de lado la familia, el trabajo y los amigos que estuvieron siempre apoyándome. Eso me hizo sentir muy segura.

¿Qué sabor de boca le deja la corona?

Estoy llena de orgullo, no se imagina cuánto porque es mi primer concurso, mi primera experiencia en pasarela y fotografía. Ha sido maravilloso y me ayudó a ser más segura.

¿Tiene familia en la zona del Caribe?

La familia de mi papá es de Limón. Me encanta esa provincia, pero siento que está abandonada. Hay que ayudarles.

¿Cómo es Marva?

Me gusta cocinar comida caribeña y hacer deporte. Salgo a correr en las mañanas, juego baloncesto, voleibol y escalo.

¿Qué opina de ser la primera reina mulata?

Me siento orgullosa por representar al país y en especial a los afrodescendientes.

¿La estatura la ayudó?

Creo que sí, pero más que eso vieron que no necesito aparentar lo que no soy.

¿Cómo se va a preparar para Miss Universo?

Debo prepararme al máximo en expresión, pasarela y aprender del país.

Al Día.cr