Vida sexualPensar que la cama es el único lugar donde se puede realizar el acto sexual, resulta una idea un tanto aburrida. ¿Por qué no echar a volar la imaginación y emplear una silla, una mesa y hasta un banco para hacer aún más divertido ese momento de placer?

Esta pregunta es la que se hicieron hace algunos años los talentosos diseñadores mexicanos Xanath Lammoglia y Andrés Amaya de la firma Bala Studio, quienes decidieron crear una colección de mobiliario diseñado especialmente para tener sexo de diferentes formas, de manera cómoda y elegante. Vida sexual

“A pesar de que tenemos la feria del sexo más grande del mundo, el mercado nacional es muy conservador, y lo que hacemos con nuestro diseños es motivar a tener una apertura hacia la sexualidad, pero de una forma más divertida donde el diseño y el arte se combinen.

“El tema del sexo en nuestro país resulta un poco burdo, pero estas piezas son muy sofisticadas y con mucho estilo; cuentan un proceso de diseño muy fino, con lo que abrimos una nueva vertiente sobre mobiliario erótico, diferente a lo que hay en una sex shop”, dice Amaya.

Una revolucionaria muy sexy
Recientemente, esta dupla acaba de lanzar su más reciente pieza que lleva por nombre Adela Chair inspirada en las mujeres de la Revolución Mexicana.

“Lleva en el nombre la imagen de las adelitas de la Revolución. En esta silla es donde la mujer monta al hombre y lo domina con toda su fuerza. “Agarra las armas” y lleva el orden de la relación y controla el placer”, describe el diseñador.

De esta silla sólo hay 69 piezas, es edición limitada y ofrece la ergonomía necesaria para lograr una penetración efectiva. “Mejoramos la posición y creamos un ángulo para una relación muy satisfactoria. Está hecha para que la inclinación de la mujer genere en ella verdadero placer; se incrementa el punto de contacto pélvico, porque ella tiene el control a través de la fuerza de las piernas, ya que recarga sus pies sobre dos bases que van unidas en la parte inferior de la silla.

“Además, con el apoyo de manos en las dos agarraderas que forman el respaldo, ella impulsa todo su cuerpo contra el hombre y el golpe pélvico facilita más la penetración. El asiento de él logra levantar su pelvis para así interactuar más fácilmente”, describe Lammoglia.

La silla está fabricada en fibra de vidrio y se puede elegir en diferentes colores como blanco, rojo y negro. Cuenta con un asiento de poliuretano forrado en piel. Recientemente, el Museo del Sexo de Nueva York ha solicitado la Adela Chair para formar parte de su colección relacionada con el tema del erotismo.

“La mayoría de estas sillas las están solicitando en el extranjero, será exhibida en la ciudad de Nueva York como una escultura, y es que es una pieza estética, no es una silla que tiene amarres o de tipo sado, es una escultura con una belleza formal”, expresa Andrés.

El erotismo no debe esconderse Xanath y Andrés coinciden en que el erotismo no debe encerrarse en la recámara sino hay que presumirlo. “Perseguimos una idea escultórica para que estos diseños sean más un mueble de arte erótico que conviva con todos los espacios de la casa, no es el típico erótico grotesco, su forma es sensual y divertida. El objetivo es captar la imaginación de la gente, sin descuidar el lado funcional”, concluye Xanath.

Su colección
La línea está compuesta por la silla que lleva por nombre Montao, una de las principales estrellas de su producción. Se trata de un mueble orgánico inspirado en los escarabajos, que sirve para que el hombre se siente y la mujer se coloque sobre él, frente a frente.

También destaca la Fellatio, otra silla en color rojo con un gran respaldo inclinado, cuya utilidad va implícita en su nombre. Y desde luego, la mesa denominada El cartero llama dos veces, una “estrella” de estilo clásico y hecha con poliuretano y madera de cedro Está inspirada en la escena de la película del mismo título, en la que el cartero tiene una escena amorosa con una mujer sobre una mesa. En la superficie de esta pieza está plasmada la forma y silueta de la espalda y caderas de una mujer.

Además de estos objetos, los diseñadores han creado gabinetes para baño, cuyas puertas se elaboran en cristal esmerilado. Estas tienen orificios de diferentes formas y, a través de ellos, el receptor puede observar diferentes partes del cuerpo mientras la pareja se baña.

Metronoticias.com