Procesion en EcuadorLa procesión de Jesús del Gran Poder cumple hoy Viernes Santo 50 años de tradición en la capital. Fue en 1960 cuando se reinstauraron las costumbres católicas en Quito, con el gobierno de Velasco Ibarra, quien promovió la reconciliación del Estado con la Iglesia.

Antes de esta fecha las manifestaciones públicas de fe estaban prohibidas. Dicha decisión fue impuesta en el gobierno de Eloy Alfaro, quien al instaurar el Estado laico dispuso este tipo de restricciones.Procesion en Ecuador

Pero esta no fue la única ocasión en que las procesiones estuvieron prohibidas por los gobernantes de turno. Anteriormente en el gobierno de José María Urbina se suprimió toda muestra de devoción religiosa.

Gabriel García Moreno, en su período presidencial de veinte años, volvió a institucionalizar las manifestaciones públicas religiosas.
Durante el gobierno garciano los devotos organizaban sus cofradías y sacaban  imágenes religiosas. Volvió a realizarse la procesión del Viernes Santo para recordar todos los momentos de la pasión de Cristo.

Alfonso Ortiz, un estudioso de la Semana Santa colonial, realizó una investigación de cómo nacieron estas manifestaciones. Refiere que la Iglesia Católica en el siglo XVI, preocupada por el crecimiento del protestantismo, veía necesario recuperar a sus seguidores. Por ello en Andalucía y Sevilla (España) empezaron a celebrar la Semana Santa con procesiones.Viernes Santo

Estas costumbres fueron traídas desde la “Madre Patria” a las colonias del Nuevo Mundo, donde tuvieron buena acogida entre mestizos e indígenas.

Ortiz dice que las procesiones en Quito son históricas. Este investigador cree que desde el inicio de la ciudad las procesiones fueron parte de sus costumbres en la Semana Mayor.

En 1960 los franciscanos restauran a la Iglesia y además la imagen de Jesús del Gran Poder que hasta entonces estaba en un museo. Ese año se recupera la procesión del Viernes Santo por las calles del Centro Histórico quiteño.

Desde entonces, cada año la imagen de Jesús sangrante,  vestido con el hábito franciscano, llevando sobre su hombro la cruz es sacada en su carroza. Miles de católicos siguen el recorrido expiando sus pecados.

Otros personajes

Como cada año, desde el convento de San Francisco de Quito saldrán los cucuruchos y Verónicas acompañando a la tradicional figura del Jesús del Gran Poder y de la Virgen de la Dolorosa. El recorrido se inicia  a las 12:00, recordando la hora en la que Poncio Pilatos condenó a muerte a Jesús. La marcha católica dura tres horas hasta la que se cree Jesús falleció.

La tradicional procesión cuenta con la participación de centenares de fieles, muchos de los cuales desde muy temprano en la mañana se agrupan en los alrededores de la iglesia de San Francisco, en pleno Centro Histórico de la capital, para salir en peregrinación junto a la imagen.

Los preparativos de la caminata empiezan generalmente en febrero de cada año. En esa fecha se comienza a apuntar a los hombres y mujeres que quieren participar como cucuruchos y Verónicas. Ellos dejan sus trajes ya separados. Cada año, hay miles de feligreses que pugnan por llevar los simbólicos vestuarios.Semana Santa

Durante el recorrido por todo el centro histórico de la capital se puede observar distintas muestras de fe, penitencia y agradecimiento al Cristo que murió en la cruz.

Entre la multitud cumplen sus penitencias los hombres que vestidos como Cristo recorren las calles con sus pies descalzos, llevan coronas de espinas y pesadas cruces que hacen mella en sus cuerpos. Todo esto por resarcirse de los pecados cometidos durante todo el año.

También están mujeres que salen con sus hijos a cuestas, sin importarles la aglomeración. A cada paso buscan tocar la imagen para que les concedan los milagros solicitados.

Los romanos no pueden faltar, al igual que las personas que azotan sus espaldas con alambre de púas y ortiga, como una forma de pedir perdón. (VM)

Este día, una vez más, miles de caminantes pugnarán por alcanzar la urna donde viaja Jesús del Gran Poder. La procesión durará tres horas como es la tradición, hasta la hora en que muere Jesús.

Los cucuruchos, penitentes que muestran su arrepentimiento y buscan su redención. Las Verónicas son mujeres que recuerdan a aquella que se acercó a Jesús mientras iba al Calvario y le limpió el rostro.

Extra.ec