Diseño graficoCuando yo estudiaba diseño debo decir que estaba algo confundido; cuando se carece de experiencia uno no sabe valorar la calidad gráfica y se pregunta hacia donde ir, a quién seguir o que estilo tomar.

Fui alumno de una generación pionera en el diseño gráfico, es decir, soy egresado de la primera generación de diseñadores de mi universidad. Me titulé hace poco más de diez años y durante los primeros años tuve una confusión absoluta, hasta que cierto profesor me orientó bastante. He de decir que sin su ayuda, igual y hubiera incluso botado la carrera, no sólo por las frustraciones sino porque para mí era como caminar a ciegas; de modo que hoy, viendo en retrospectiva es que comparto estos cinco tips para los estudiantes de diseño. Si te sirve uno de ellos, fantástico, si no, olvídalos, sólo habrás perdido unos cuantos minutos.

Diseñadores

Diseños de Luis Maram

1) La escuela sólo te enseña bases
Las aulas más equipadas y los profesores más preparados no te enseñarán nada más que principios… la calidad y el talento se forjan en el trabajo duro, diario y apasionado; entre más diseñes, aún cuando sólo sea por gusto, mejores habilidades tendrás. Que los delirios de grandeza universitarios no te cieguen; casi todo lo que hacemos en ese periodo es basura.

2) Cuídate de los titiriteros
Te toparás con muchos profesores devenidos de carreras frustradas y egos inflados y medrosos; ten cuidado de ellos porque en esos días, cual titiriteros pueden cortar en ti hilos que después no se puedan resarcir. Apréndete esto: los verdaderos maestros son aquellos que sacan a relucir lo mejor de ti. No te humillan, te hacen crecer. No te califican, te moldean. No te aplastan, te impulsan. Y lo hacen porque no temen que algún día llegues a ser grande, pues en realidad para ellos, eso sería una gran satisfacción. A ellos escúchalos, con el resto, haz lo suficiente para no meterte en problemas.

3) Aprende
Pudiera parecerte un consejo estúpido pero una vez que dejes esos preciosos años, el aprendizaje se torna duro por muchas razones: falta de tiempo, falta de dinero, falta de voluntad, falta de quien te quiera enseñar. Aprende, no sólo de los profesores, los equipos o tus lecciones. Abre libros, no sólo en tu idioma sino de todos los países que puedas, asiste a los congresos y conferencias, navega por internet, entrena tus ojos. Los impulsivos autodidactas muchas veces llegan más lejos que los programados, sin importar los títulos.

4) Comienza a hacer algo
Desde mis días en la universidad siempre me dije que no quería tener un jefe. Después de tantos años, aún no lo he tenido; desde la carrera he hecho freelance, a los veintidos puse un mini estudio con una compañera y amiga y ahora soy asociado de una empresa. Si no hubiera comenzado a vender pequeños diseños desde aquellos días, tal vez hoy seguiría atado a una computadora en algún cubículo sin luz de sol. Tu futuro comenzó ayer… ¿Qué estás esperando?

5) Diviértete
Nunca encontrarás compañeros como los de esta etapa. La palabra universidad tiene la misma raíz que universo y significa convertidos en uno, lo que quiere decir que es un lugar donde encontrarás a todo tipo de gente pero toda reunida con un mismo deseo, una misma vocación, un mismo sueño y creeme, eso no lo volverás a ver ni a sentir… al menos no de la misma manera. Aprende sí, pero también diviértete, haz amigos, sal, ten novia, incluso sé estúpido a veces, experimenta… aquí puedes echar a perder, en la vida real ya no.

Espero que de algo te sirvan… ya hubiera querido yo, que al menos en mis primeros años universitarios, alguien me hubiera abofeteado para decirme lo que te acabo de escribir.

¿Qué haces aquí? ¡Vete a diseñar algo!